El deterioro progresivo de los edificios en España ha acelerado la demanda de reformas y rehabilitaciones, convirtiéndose en una alternativa clave para ampliar la oferta de vivienda tanto en alquiler como en venta. Ante la limitada construcción de obra nueva, la recuperación de inmuebles en mal estado está cobrando protagonismo en el sector inmobiliario.
Según datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, en 2024 apenas se llevaron a cabo unas 65.000 operaciones de obra nueva, frente a las 650.000 compraventas de viviendas de segunda mano. La escasa generación de vivienda nueva ha impulsado la rehabilitación como una solución viable para ampliar el mercado inmobiliario.
Un sector con gran potencial
El deterioro del parque de viviendas es especialmente notable en zonas céntricas de grandes ciudades. Gonzalo Roca, Senior Associate Acquisitions de UrbanFlip, destaca que entre el 60% y el 70% de los edificios dentro de la M-30 en Madrid tienen una Inspección Técnica de Edificios (ITE) desfavorable. Esto refleja la gran oportunidad que representa el sector de la rehabilitación.
El coste de una reforma varía en función de la ubicación y los materiales empleados. En promedio, la inversión oscila entre 1.200 y 1.300 euros por metro cuadrado, aunque en zonas prime puede elevarse hasta los 2.000 o 3.000 euros por metro cuadrado. Más allá del desembolso inicial, una renovación permite aumentar el valor del inmueble entre un 20% y un 25% tras descontar los costes de la obra.
La eficiencia energética, un reto pendiente
Uno de los mayores desafíos para el parque inmobiliario español es la mejora de su eficiencia energética. Actualmente, el 83% de las viviendas no cumplen con los estándares establecidos en la nueva directiva europea, según datos de Andimac.
A partir de 2030, las viviendas deberán contar con una certificación energética mínima de categoría E, y para 2033 se exigirá al menos la etiqueta D para operar en el mercado. Esta normativa está impulsando reformas enfocadas en el aislamiento térmico y la instalación de sistemas más sostenibles, aunque su alto coste puede ser un obstáculo para muchos propietarios.
Financiación y mano de obra: los principales desafíos
El acceso a financiación es otro aspecto clave. El profesor de Economía de la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, señala que la falta de apoyo económico limita las posibilidades de reforma. Propone que las administraciones públicas ofrezcan subvenciones tanto a comunidades de propietarios como a particulares para facilitar la renovación de los inmuebles.
Además, el sector enfrenta una escasez de mano de obra especializada. La crisis del sector de la construcción en el pasado llevó a muchos profesionales a abandonar la actividad, lo que ha generado una falta de carpinteros, electricistas y fontaneros. Como consecuencia, los servicios disponibles tienen una gran demanda y precios elevados.
A pesar de estos desafíos, la rehabilitación se perfila como una solución clave para mejorar la oferta inmobiliaria en España, adaptando el parque de viviendas a los nuevos requisitos de sostenibilidad y eficiencia energética.